¿Qué es el branding? - Barcelona Branding Lab

¿Qué es el Branding?

¿Qué es el branding?

Si alguna vez has oído la palabra branding, puede que te hayas imaginado a grandes multinacionales que deciden de qué color tiene que ser el nuevo logo o si su eslogan transmitirá bien sus valores de marca, pues si es así tenemos que decirte que vas bien encaminado aunque no es del todo preciso.

Las estrategia de Coca-Cola apostando todo al rojo o Nike contagiando su filosofía Just do it son ejemplos de branding, pero el branding no solo es eso, también es algo mucho más terrenal.

Un pequeño restaurante que diseña sus nuevas cartas, una empresa de limpieza que decide cómo hablarle a su público objetivo en sus redes sociales o una pequeña tienda de ropa que piensa cómo podría hacer su packaging mucho más atractivo. Todas estas cosas también son branding, y son más importantes de lo que crees.

El branding, ese gran desconocido

Cuando hablamos de branding, a lo que nos estamos refiriendo es a la construcción y desarrollo de una marca, de un conjunto de elementos que diferencian a una empresa y sus productos de su competencia. Y aunque para muchos branding es sinónimo de logotipo, es sin duda la punta del iceberg.

Los inicios del branding se remontan a la Edad Media cuando los ganaderos marcaban a sus animales para decir que eran suyos, y que siguiera con los pequeños comerciantes poniendo un sello distintivo en sus productos para hacerlos reconocibles. Pero el branding se ha vuelto mucho más complejo, al igual que la sociedad a la que sirve.

 

Branding es identidad

Una fuerte tendencia en el mundo de la comunicación es tratar a las marcas como personas. Adoptando esta perspectiva, podemos ver mucho más clara la importancia de definir bien su propia identidad, porque en el fondo las marcas no son tan distintas a la gente que las crea.

Las personas tenemos la necesidad constante de definirnos, de transmitir al mundo quiénes somos, cómo actuamos y en qué cosas creemos. Y si podemos diferenciarnos del resto para ser únicos y gustar a los demás, mejor que mejor, ¿no?

Desde nuestro aspecto físico o la ropa que llevamos hasta nuestra manera de hablar, a qué nos dedicamos, qué nos gusta hacer en nuestro tiempo libre o las ideologías y valores que defendemos, cada uno de estos aspectos nos ayudan a definirnos y a ser únicos, a distinguirnos de los otros 8.000 millones de personas en nuestro planeta. Bueno, eso sin contar todos aquellos ítems sobre los que no tenemos control, como el entorno que nos rodea o lo que piensan los demás de nosotros, cosas que también nos definen y podemos aprovechar a nuestro favor.

Pues con las marcas funciona exactamente igual. Cada pequeño detalle de tu marca cuenta, y cada decisión que tomes en torno a ella influirá en su identidad, en la construcción de su branding, y por lo tanto en la manera como la ven los demás. Y hay muchísimas cosas tangibles e intangibles a considerar:

  • Identidad conceptual

La identidad de tu marca entendida desde una perspectiva interna, que moldea la manera en que esta piensa y actúa en su día a día (personalidad, valores que defiende, razón de ser, público objetivo, propuesta de valor…). Tiene relación con el núcleo de tu negocio, aquello que lo hace ser como es y actuar como actúa, aquello para lo que existe.

  • Identidad visual

Todo lo que tiene que ver con el aspecto de tu marca a nivel gráfico y que la hace reconocible a nivel visual (logotipo, colores corporativos, tipografías, estilo gráfico de los distintos materiales, packaging de los productos, presentaciones, merchandising…). En este caso, se pone el foco en aquello que se ve, en marcar un estilo propio que transmita perfectamente quién es la marca a simple vista.

  • Identidad verbal

Rasgos de identidad de la marca en relación al ámbito del lenguaje y a la manera de expresarse en distintos canales (naming, tipo de vocabulario y mensajes, universo verbal, tono y voz, temas de los que se hablan, manera de redactar, relación con el usuario…). La manera en que la marca habla, la jerga que utiliza y cómo se relaciona con sus públicos también construyen parte de sus creencias e identidad.

Estos y otros aspectos que influyen en la comunicación y lo que se transmite a los demás conformarán el branding de tu negocio, algo tan intrínseco y sagrado como la identidad de tu marca. Y siendo tan importante, habrá que procurar hacerlo bien, ¿no?

Ventajas de un buen branding

Como todo en la vida, el branding se puede hacer bien y se puede hacer mal. Puedes crear una marca por el simple hecho de tenerla y preocuparte lo justo para que cumpla unos mínimos, o puedes apostar por hacer un branding que realmente represente tu negocio, que sea fácilmente reconocible y que tenga una profundidad y un significado que vaya más allá apelando a tus potenciales clientes. Un branding que funcione. Pero no es tan fácil.

Las personas estamos expuestas a cada vez más estímulos, y cada día nos cruzamos con millones y millones de anuncios, publicaciones, marcas nuevas y demás contenidos en los canales que habitamos como la televisión, los espacios públicos o las redes sociales e Internet. Y claro, entre tanto ruido, es imposible recordarlo todo.

Por eso, hacer que tu marca destaque por encima de las demás es cada vez más complicado, y solo un branding coherente, alineado y diferenciador puede conseguir…

 

  • …que te conozcan.

Un cartel que llama la atención, un tuit que se hace viral, un artículo de blog que resuelve un problema o un regalo promocional de un evento. Tus clientes pueden conocer tu marca en muchos sitios y de muchas maneras, y tú debes prepararte para aprovechar todos esos momentos de hacerte un hueco en su mente.

 

  • … que te recuerden.

Ya está: ya saben que existes. Ahora viene lo difícil: que sepan de verdad quién eres y que se acuerden de ti cuando te necesiten. Y la clave está en saber recordárselo, en mantener una comunicación fluida con tu público y en confiar que tu marca es lo suficientemente potente como para dejar huella y no ser olvidada.

 

  • … que te compren.
    Si a estas alturas has conseguido que tus clientes potenciales sepan que existes y no se hayan olvidado de ti, ya tienes mucho ganado para que apuesten por aquello que puedes ofrecerles. Ahora solo queda saber satisfacer sus necesidades y vincularlo a la marca que hay detrás, cosa que se traducirá en una mayor conversión, en más y más personas confiando en tu negocio.

 

  • … que te prefieran.

Y ahora, la tarea más ardua de todas: conseguir que se queden contigo. Claro que un producto de calidad o un servicio efectivo serán clave para conseguirlo, pero el branding sigue teniendo un rol clarísimo: mantener un discurso adecuado, coherente, cercano y orientado a tu público también garantizará que te ganes su confianza y que te prefieran por encima de otras marcas que no se lo cuentan todo tan bien.

 

Sí, te estamos diciendo que el branding tiene un papel esencial en cada una de las fases del customer journey de tu target. O, en otras palabras, que tu marca tiene el poder de influir en tus clientes potenciales en cada paso de su proceso de decisión de compra. Pero… ¿de qué manera se puede aprovechar todo ese poder?

Creación de marca - Barcelona Branding Lab

Cómo hacer que el branding juegue a tu favor

Como puedes ver, y si nos ponemos un poco filosóficos, todo lo que haga o diga tu marca es branding. Por eso mismo, es súper importante planificar con antelación las directrices a seguir y buscar una coherencia que haga que tu marca sea 100% auténtica y coherente, evitando que se contradiga en ninguno de los canales por los que se comunica.

Para conseguirlo, no hay otra opción que pensar de manera estratégica. A partir del producto o servicio que ofreces, de los mensajes que quieres transmitir, del target al que te diriges, del valor que quieres aportar y de qué te diferencia del resto de marcas, debes buscar la mejor manera de hacerlo llegar al mundo, a través de una identidad única y unificada, que sea atractiva para los demás.

Pero claro, para llegar a tener una marca de 10, también tiene que haber algún trabajo detrás. Por eso, te vamos a dar algunas claves para conseguirlo:

 

  • Conoce bien tu negocio

Lo bueno y lo malo que tiene, lo de dentro y lo que hay por fuera. Tener un conocimiento global de tu empresa hará que te sea mucho más sencillo definir tu marca, y hacerlo de manera acertada. Analizando bien qué es lo que ofreces, a quién, de qué manera o qué valor aportas al hacerlo encontrarás las claves de tu marca, aquello que mejor la defina para contárselo al mundo.

 

  • Estudia a tu audiencia

Si hay algo más importante que conocerte a ti, es conocer a tu público. Saber sus intereses, por qué canales se mueve, qué necesita o qué le genera rechazo te servirá para ponerte en su piel, para estar en su misma onda y acercarte de la mejor manera. Es cierto que tu marca se construye por cómo es por dentro, pero no olvides que aquello que la afecta desde fuera también forma parte de su identidad.

 

  • Mantén la vista en tu competencia

Tomar como referencia algunas empresas de tu sector puede guiarte hacia aquello que quieres hacer o alejarte de aquello de lo que quieres huir. Al fin y al cabo, tu competencia no solo es una amenaza para tu negocio, también es una buena oportunidad de descubrir tendencias, de generar sinergias y de estar al día de lo que se cuece en tu mercado para avanzar hacia el futuro.

 

  •  No tengas miedo de invertir en branding

Sabemos que valoras tu tiempo y tu dinero, y que prefieres invertirlo en cosas que realmente valgan la pena. Y aunque el retorno que puede darte la construcción de una marca se suele poner en duda, te aseguramos que el esfuerzo acaba dando sus frutos, y además lo hace a largo plazo, con una marca valiosa, ampliamente conocida y fuertemente recordada y querida por tu público.

Como ves, el branding no va de marcas grandes o pequeñas, de compañías multinacionales o de pequeños negocios. El branding es, nada más y nada menos, tu mayor baza para ser relevante para tu audiencia, para conseguir que recuerden tu marca y que la elijan frente a las de tu competencia. Y aunque no lo parezca a simple vista, la gran mayoría de las decisiones de compra vienen influidas por estos detalles, aunque sea de manera inconsciente. Y si es así… ¿a qué esperas para ponerte a ello?


Si quieres comenzar a aprovechar el branding para hacer crecer tu negocio, contacta con nosotros y comenzaremos a gestionar tu marca estratégicamente para conseguir enamorar a tus potenciales clientes.